Estamos, aunque callemos brevemente.
Estamos, aunque el silencio nos haya invadido surrepticio... por tantos motivos espurios, como la falta de tiempo, a veces de ganas, otras de algo que valga la pena decir; también el no hallar las palabras para traducir aquello que pasa, inexpresable, por el alma... la tristeza a la distancia, impaciencia por las postergaciones, algún desaliento (esa flaqueza), alguna decepción... cuánto habrá que esperar... cuánto pueden esperar tantos hermanos desamparados.
Hoy veía, otra vez, Viva Zapata, con sus falencias hollywoodenses y su mirada historica que recuerda a los libros de texto sufridos en las dictaduras, relatos de hechos sin sentido. Pero, acaso todo lo justifique una sola reflexión (creo que la unica que pronuncia el personaje Zapata) "Nuestros pueblos no pueden depender de los líderes, sino de sí mismos."
Cuando nosotros comprendamos ésto, tal vez estemos más cerca de merecer lo que anhelamos.
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